Consejos para propietarios
Inventario de una vivienda de alquiler: fotos, llaves y contadores
Cómo preparar un inventario claro al entregar una vivienda amueblada: estado de cada estancia, fotografías, lecturas de contadores y devolución de llaves.
Por Inmobiliaria Rincón 5 min de lectura
Revisado con fuentes oficiales el 16 de octubre de 2026
Describe lo que se entrega y cómo se encuentra
En una vivienda amueblada, el inventario permite comprobar qué muebles, electrodomésticos y accesorios se entregan y en qué estado están. Una relación que solo diga 'salón completo' o 'cocina equipada' deja demasiadas preguntas abiertas: qué incluye, si funciona y qué marcas o desperfectos existían antes de la entrada.
Conviene vincular el documento con la vivienda, el contrato y la fecha de entrega. El Código Civil diferencia la devolución de la finca en el estado recibido del deterioro por el tiempo o por causa inevitable, y contempla una presunción de buen estado si no se describió el inicial, salvo prueba en contrario. Documentar el punto de partida ayuda a evitar discusiones posteriores.
Organiza la revisión por estancias
Recorre la vivienda siguiendo siempre el mismo orden y anota cantidades, características que permitan identificar los elementos y defectos visibles. Si un aparato no se ha podido probar, indícalo; no lo describas como comprobado. En una cocina, por ejemplo, conviene distinguir frigorífico, horno, placa y lavadora en lugar de reunirlos bajo una sola línea.
Una anotación concreta sería: 'Mesa del comedor, cuatro sillas y una marca superficial en la esquina derecha del tablero'. Es más útil que una calificación genérica como 'todo perfecto'.
- Estancia y elemento identificado.
- Cantidad y características relevantes.
- Estado observado y funcionamiento comprobado, cuando proceda.
- Desperfectos previos o comprobaciones pendientes.
- Referencia de la fotografía que acompaña a la anotación.
Acompaña las notas con fotografías identificables
Haz una vista general de cada habitación y añade primeros planos de los detalles que hayas anotado. Una fotografía de una marca no resulta muy aclaratoria si después nadie puede identificar el mueble o la zona a la que corresponde. Mantén nombres de archivo sencillos, como 'salon-mesa-detalle', y comparte con la otra parte el mismo conjunto de imágenes.
Conserva los archivos originales y evita filtros o retoques que alteren el estado de la vivienda. Procura que no aparezcan documentos, fotografías personales ni pertenencias ajenas innecesarias. Las imágenes complementan la descripción; no sustituyen la revisión conjunta ni convierten por sí solas una discrepancia en una responsabilidad demostrada.
Incluye contadores, llaves y mandos
Anota la lectura, la unidad y la fecha de los contadores que puedan revisarse. Identifica el equipo para no confundir la lectura de otra vivienda o un dato distinto mostrado en su pantalla. Si el contador no es accesible, deja constancia y acuerda cómo se obtendrá la información.
Cuenta también las llaves de vivienda, portal, buzón y trastero, junto con los mandos o tarjetas de garaje. No des por incluidos suministros o accesos que no se hayan acordado. El inventario no sustituye las condiciones del contrato sobre facturas, gastos o cambios de titularidad.
Diferencia las incidencias de las responsabilidades
Si hay una avería pendiente, describe el problema y el contacto para comunicarlo o revisarlo. El inventario no debe utilizarse para atribuir automáticamente cualquier reparación al inquilino: las obligaciones dependen del régimen aplicable y la normativa de conservación distingue supuestos, incluida la vivienda temporal.
Guarda las comunicaciones sobre reparaciones, sustituciones o elementos que se incorporen después. Una actualización breve con fecha y conformidad de las partes evita que el documento inicial deje de reflejar lo que realmente hay en la vivienda.
Prepara también la salida de la vivienda
Compara el estado final con el inicial, revisa las lecturas y registra las llaves devueltas. Si no existe acuerdo sobre algún punto, recoge la discrepancia de forma concreta, sin presentar como aceptada una conclusión que la otra parte rechaza.
El artículo 36.7 de la LAU consultado prevé documentar por escrito el estado de la vivienda al finalizar el contrato, con firma de ambas partes, y establece una presunción rebatible si falta ese documento o no recoge desperfectos. Antes de cerrar un caso concreto, revisa la normativa aplicable y las condiciones del contrato.
En estancias para empresas, deja clara la coordinación
Cuando una empresa aloja a profesionales desplazados, conviene identificar quién recibe la vivienda y quién centraliza las incidencias. Si cambian los ocupantes, actualiza el control de llaves y los elementos entregados, respetando las condiciones y autorizaciones del contrato.
Para un alquiler en Navalmoral de la Mata o su entorno, una entrega ordenada empieza por la misma lista: vivienda identificada, inventario comprensible, fotos compartidas, contadores anotados y un contacto claro. Estas comprobaciones facilitan el uso cotidiano y la revisión de la salida, tanto para propietarios como para personas alojadas.
Fuentes consultadas
Referencias oficiales utilizadas para comprobar y actualizar la información del artículo.
- BOE: Código Civil, artículos 1561 y 1562
- BOE: LAU, conservación de la vivienda y artículo 36 sobre fianza y finalización
Contenido informativo de carácter general. Para una decisión jurídica, fiscal o técnica, consulta a un profesional competente que pueda revisar tu caso.
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